El jamón de Teruel se hace virtual

Heraldo de Aragón  -  Actualidad
17 de Agosto de 2019
Aire Sano Experience permite conocer, sentir y degustar este producto en un recorrido experiencial

Visitar un secadero de jamones no es fácil. Los requisitos higiénico sanitarios exigidos y las características de las instalaciones hacen difícil y hasta cierto punto incómoda la visita, así que por qué no pensar en un recorrido virtual. Es la idea que se les ocurrió a los responsables del grupo turolense Térvalis y desde finales de julio se ha transformado en una feliz realidad.

Aire Sano Experience se denomina el proyecto, que se encuentra junto al secadero de jamones del mismo nombre que este grupo tiene en La Puebla de Valverde, a los pies de la sierra de Javalambre. El museo de realidad virtual que se ha diseñado tiene un doble objetivo: comercial y turístico. Es decir, por un lado, mostrar las características del jamón de Teruel con denominación de origen protegida (DOP) a las numerosas visitas comerciales interesadas en el producto y, por otro, crear un proyecto de turismo experiencial dirigido al público que viaja buscando sensaciones diferentes alrededor de alimentos de calidad.

Eso sí, en los dos casos se trans- mite la misma idea: «Conocer, vivir, sentir y degustar el jamón de Teruel», así que, en este sentido, Aire Sano Experience es mucho más que una visita virtual a un secadero. El recorrido por este singular museo es muy entretenido. El ‘tour’ incluye paneles interactivos donde se muestra el proceso de curación, que dura 14 meses en el caso de los jamones y 9 en las paletas.

También se muestra de qué forma el grupo Térvalis controla la trazabilidad del producto: des- de el campo, donde se recoge la cosecha de cereales, a la fábrica de piensos y las granjas de crianza e inseminación. Para terminar, por supuesto, en el matadero y el secadero de jamones y embutidos. A través del juego se conocen las principales características de la denominación de origen Jamón de Teruel, como las tres señas de identidad con las que el consumidor puede identificar el producto: la pezuña, la vitola con el logo de la DOP y la icónica estrella mudéjar de ocho puntas con la palabra Teruel marcada a fuego «como dicen los niños, para que no nos timen», comenta una de las guías del museo.

LA JAMONTECA.

En la jamonteca se propone contestar de forma rápi- da e intuitiva diferentes preguntas sobre el jamón de Teruel, pero todavía queda la parte más interesante de la visita: ajustarse bien unas gafas de realidad virtual de 360 grados para viajar por todos los escenarios donde es protagonista. Lo dicho, la tecnología más vanguardista al servicio de un producto único. Hay 16 gafas de estas características, así que este es el número de personas aconsejable para cada visita. En cualquier caso, el recorrido no es solo virtual. En la primera parte, la vista es uno de los sentidos que más se activan, pero ha- cia el final, el olfato y, sobre todo, el gusto, son los grandes protagonistas. Y es que las visitas pueden concluir con degustación o comida, dependiendo de la hora a la que se realicen.

Josep Cabello, responsable del área gastronómica de Aire Sano Experience, comenta que en la opción más básica se degustan un plato de Jamón de Teruel DOP y otro de curados. Además, hay tres menús. En todos ellos el jamón está presente, pero no solo. También se ofrecen otros derivados del cerdo, tanto curados como frescos; carne de vacuno angus que Térvalis cría con una rama genética propia, o vinos del Matarraña de la bodega Lagar de Amprius. Para los más valientes hay un menú degustación.

El comedor del restaurante tiene capacidad para 80 comensales y en esa zona se puede conocer otro de los pilares del grupo: la Fundación Térvalis, donde mayoritariamente trabajan personas con discapacidad. Realizan mu- chas tareas, pero una de las más interesantes es el diseño de ropa y complementos de la marca solidaria Reiite.

En la tienda de Aire Sano Ex- perience pueden adquirirse sus productos textiles, además, por supuesto, de Jamón de Teruel DOP en distintos formatos y de otros derivados del cerdo, carne de Angus, vinos del Matarraña y embutidos de producción libre de antibióticos desde el destete.